Castello - Spain | June 2007
@ Parc Ribalta

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Text by Rian Lozano.

MAL DI MARE
Mareos y compromisos desde la práctica cultural contemporánea

Dos paradojas fundamentales configuran el punto de partida de la instalación presentada por BiS en el parque Ribalta: una de ellas es conceptual, la otra funcional —utilitaria. La primera tiene que ver con la cuestión migratoria y la relación de ésta con el principal tema incluido en la quinta edición de la Bienal del Arte del Desecho de Castellón: la igualdad entre hombres y mujeres. La segunda, está directamente relacionada con una cuestión mucho más práctica —o quizá impracticable— y alude al propio objeto central de la intervención: una barca, remolcada desde un pueblo del interior valenciano y situada en el suelo de un parque urbano.

Es en la impracticabilidad de esta segunda cuestión, en las contradicciones implícitas en el mismo acto de situar una barca, quieta, en el centro de una ciudad mediterránea, donde entra en juego el doble sentido de este mal di mare. El mareo, la desorientación, el malestar contemporáneo, ha alterado nuestro escenario temporal y espacial. En todo este proceso, el mar Mediterráneo (punto central de la investigación de BiS) ha perdido su fluidez. El agua ya no atiende al imaginario de Bachelard (2002), ha dejado de moverse, de correr siempre, para convertirse, en cambio, en un líquido estanco; un mar espeso donde las barcas encallan, enredadas en los tentáculos de la inhospitalidad (injusticia) contemporánea.

Por otro lado, este estancamiento nos lleva a la consideración de otra de las grandes paradojas de la situación migratoria; algo que, además, entronca directamente con el tema principal de esta Bienal. Y es que, la única igualdad real, tal y como han señalado los miembros del colectivo BiS en sus reflexiones previas, es la igualdad del individuo ante la muerte. Es entonces cuando las construcciones de género dejan de tener sentido, es sólo entonces cuando dejan de funcionar en este sistema de socialización jerárquica.

Ese momento de posible igualdad, invisible siempre, es trágicamente anónimo. Los ocupantes de la barca finalizan un viaje nunca completado, naufragan, todos, en un mar podrido, estásico, enfermo; y es ahí cuando el horizonte se curva, se vuelve circular y acaba convirtiéndose en la soga por la que escurren los cuerpos agotados que se van amontonando en el fondo. Mientras, los trapos –las mismas ropas que completan la instalación- flotan sólo el tiempo justo para poder ser olvidados y sustituidos por los de los próximos tripulantes de otra cualquiera CHJ 1047.

La igualdad es por lo tanto, en la situación descrita, un momento imperceptible, irrepresentable. El discurso mediático, de manera muy rápida y atendiendo a sus mecanismos ventrílocuos, se encargará de señalar y enseñar cuántos de los ahogados fueron mujeres: los cuerpos de las sin voz entre los sin voz. Del mismo modo, el escenario de la muerte igualitaria (siempre que las huellas de dichas muertes hayan sido descubiertas) se suele presentar como un acontecimiento catastrófico, una especie aberración de la naturaleza que ha acabado con la trayectoria de un viaje generalmente presentado como irracional.

En este panorama por todos conocido la obra de BiS aparece como una contestación a los modos hegemónicos de representación mediática. Frente al abuso de tópicos y a la utilización irresponsable de ciertas informaciones, la instalación presentada en Castellón (inmersa en un proyecto mayor) cuestiona el asunto migratorio en toda su complejidad, entendiéndolo no como una cuestión trágica y puntual, sino como un proceso íntimamente unido al desequilibrio político y económico planetario.

De esta forma, frente a la recurrente representación visual de los cuerpos de los migrantes (también como tema estrella de algunos artistas alabados por su corrección política y su sensibilidad al retratar los territorios de la desesperación) la obra de BiS nos lleva a pensar que el drama migratorio es uno de los pilares fundamentales para el buen funcionamiento del sistema tardocapitalista. Como tal, sus agentes —los migrantes— se convierten en productos útiles de consumo rápido y desechable hasta adquirir una entidad similar a la de los materiales depositados en el parque Ribalta el día anterior a la celebración de la Bienal.

En cualquier caso, también es cierto —siguiendo de nuevo las argumentaciones de BiS— que esta misma situación podría ser completamente revertida. Los movimientos migratorios más trágicos no serían entonces, exclusivamente, un elemento característico del actual momento económico y social sino que, paradójicamente, pasarían a ser conceptualizados como un acontecimiento «de resistencia» ante el propio sistema que, en principio, parecía producirlos.

 “Mal di Mare” es un ejemplo de cómo frente a la caducidad del discurso político y epistemológico tradicional (occidental, patriarcal, etc.) ciertas prácticas artísticas y teóricas son hoy una alternativa fundamental y necesaria para la creación de un vocabulario nuevo, comprometido con la situación contemporánea.

En palabras de Levinas «Pensar ya no es contemplar sino comprometerse, estar englobado en aquello que se piensa, estar embarcado» (Levinas, 1993: 15).

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

BACHELARD, G. (2002): El agua y los sueños, Madrid, Fondo de Cultura Económica.
DERRIDA, J. (1994): “The Deconstruction of Actuality”, Radical Philosophy, 68.
LEVINAS, E. (1993): Entre Nosotros. Ensayo para pensar en otro, Valencia, Pre-Textos.
PAPASTERGIADIS, N. (2000): The turbulence of migration, Cambridge, Polity Press.